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ARTÍCULOS
Septiembre 2008
Nuevos desafíos en Terapia
Ocupacional Comunitaria
T.O.Adriana Cella adricella@hotmail.com
T.O.Silvia Polinelli silviapolinelli@hotmail.com
El primer desafío que se presenta al
abordar desde la Terapia Ocupacional un proyecto en la comunidad, es poder
hacer diferencia, no solo en nombre de la multiplicidad de voces, sino en
la invitación a vencer al llamado del pensamiento único.
Es urgente que circule y se tenga en cuenta el deseo de que todos nos
podamos expresar con diferentes tonos y matices.
La premisa es ocupar espacios, para dar vida a una apropiación de todas
las personas hacia instancias de mayor inclusión socio - comunitaria.
En los procesos terapéuticos en la comunidad, tenemos un segundo
desafío, integrarnos en el proyecto, y allí no bajamos programas, ni
tomamos muestras solo para categorizar a la población, sino que "nos
capacitamos, nos organizamos, nos proponemos cambios".
Frente a las asimetrías el tercer desafío es sumar capacidades, desde
las universidades, desde las organizaciones sociales en sus variadas
visiones y horizontalmente desde la comunidad.
Planteados los desafíos, nos surgen algunas preguntas:
¿Cuál es la acción terapéutica que
ayuda a transformar la realidad de una comunidad concreta?
¿Quiénes son los actores, más pertinentes, para gestar ocupaciones,
que atraviesen la cotidianeidad, en un contexto específico y
particular?
Y así re- pensamos nuestras prácticas
profesionales y surgen algunas respuestas:
Hacemos gestiones de ocupación a través
de equipos o comisiones de trabajo, para emprendimientos productivos,
orientación y búsqueda de empleo, huertas familiares y educativas,
espacios de interacción socio recreativos y otras instancias
terapéuticas más.
La diferencia está planteada entre un
abordaje dónde el otro es "objeto", recipiente de mis
prácticas y otra perspectiva dónde el otro es "sujeto" y se
trabaja en un contexto, en el que se consideran las influencias del medio
y se interviene por dónde la comunidad transita habitualmente.
La construcción se logra, con herramientas creativas, desde las
posibilidades, condiciones y estrategias, con los alcances y limites de la
realidad.
La observación de los distintos sujetos colectivos, nos permiten
participar desde las diferentes culturas y experiencias de vida.
Y desde nuestras prácticas, revisamos los marcos teóricos y
consideramos que no hay un solo Modelo de Ocuparse humanamente de la
Población, con lo cual llamar " el modelo de la ocupación
humana" deja afuera a muchos sujetos que desde su realidad, desde la
profesión y la interdisciplina trabajamos por crear día a día nuevas
alternativas de entender, sentir, pensar, proponer y construir cambios en
las ocupaciones humanas.
El acento desde ésta perspectiva no está puesto en el modelo, sino en el
sujeto humano y en el sujeto colectivo.
¿Quienes son los sujetos hacedores ocupados?
Todo varón o mujer, niño o joven, adulto o anciano, que es capaz de ir
creando espacios de vida en distintos ámbitos de acuerdo a sus etapas de
desarrollo individual y social.
Desde las experiencias cotidianas, frente a la historia personal y
comunitaria, la revisión de los acontecimientos de vida, la imaginación
y la creatividad, son los pilares que van dando sentido a las ocupaciones
cotidianas.
Intelectuales, artistas, obreros, artesanos, todos convocados a soñar y
alentar proyectos que se alejen de estructurados dogmas.
No es solo ayudar terapéuticamente a dar sentido a la vida, sino que
tenemos que trabajar desde la profesión para poner a la vida con sentido,
con dirección, con orientación, en clave de cambio, de dignidad, de
participación, de derechos, de trabajo, de más humanidad.
Direccionar a la T. O. Comunitaria, como la tarea de quiénes podemos y
debemos apoyar y fortalecer nuevos artesanos de la vida, capaces de
dibujar o modelar nuevos sentidos, capaces de construir con otras
herramientas tomando en cuenta estos dos aspectos referidos: Uno que da
sentido a la vida personal y otro que transita hacia cambios en la vida de
la comunidad.
Soñar lo inimaginable, implica que vale la pena vivir, buscar, procurar,
realizar, pintar, cocinar, recrear la esperanza.
¿Cómo, con qué, de qué manera?
El riesgo es pedir o hacer la receta.
Tenemos la necesidad, tenemos la oportunidad, podemos aprender del otro,
con el otro…y para esto podemos ir más allá de estructuras o espacios
cerrados y favorecer que surjan nuevas multiplicidades y diferencias para
volver a ver que en los saberes personales, las organizaciones sociales y
las dinámicas que nos incluyen se posicionan las nuevas utopías.
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