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OCUPACIÓN ALIENANTE
Viana Moldes,I.*; García Pinto, M.C.**; Ávila Álvarez, A***. * Profesora Asociada en la Diplomatura de Terapia Ocupacional,
Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de A Coruña. Coordinadora
de prácticas clínicas. Terapeuta Ocupacional. Magister en
Drogodependencias. Directora Técnica Psicodramática.
Palabras Clave: Terapia Ocupacional; Ocupación; Disfunción ocupacional; Contexto; Salud; Alineación. Abstract: La ponencia analiza algunos factores que promueven modificaciones en la percepción social de los significados de los valores que sustentan las ocupaciones para el ser humano. Dichos valores están enmarcados en un determinado contexto histórico y socio-cultural y se analizarán bajo el prisma de su relación con las tres grandes áreas de desempeño ocupacional (actividades de la vida diaria, productividad y ocio) y, por lo tanto, con la Terapia Ocupacional. El profesional de la Terapia Ocupacional concibe al individuo como un ser inmerso en dicho contexto. Para ello, utiliza las ocupaciones significativas como medio de intervención para prevenir y/o minimizar la disfunción ocupacional, siendo ésta la aportación específica de la disciplina. La ocupación significativa consiste en una oportunidad para el encuentro, el desencuentro y el reencuentro con uno mismo y con su entorno, a través de la apropiación del "hacer comprometido". Este método de trabajo beneficia la salud, en la medida que aproxima y concretiza la expresión de los intereses, valores y destrezas (habilidades y conocimientos) del sujeto. Desde esta perspectiva, se intenta vislumbrar hacia dónde se dirige la ocupación en una sociedad occidental moderna y capitalista que crea situaciones que alteran el estado de salud. Asimismo, se analizarán las demandas y los retos que esta realidad supone para los profesionales de la terapia ocupacional en el ámbito de la salud mental. Key-words: Occupation; Occupational Therapy; Health; Social-alienation. Abstract: The paper analyses some of the factors that provoke modifications in the social perception of the signification of those values that sustain the occupations for the human being. These factors are embedded in a certain historic and socio-cultural context and they will be analysed in terms of their relation with the three big areas of occupational performance (activities of daily living –ADL-, productive activities and leisure activities) and, as a consequence, with occupational therapy. The occupational therapist conceives the individual as a being that is immersed in the mentioned context. Therefore, he/she uses significant occupations as an intervention instrument to prevent and / or minimize the occupational dysfunction. This is where the specific contribution of the discipline lies. Significant occupation is an opportunity for the subject’s reencounter with himself/herself and his/her environment through the appropriation of a "committed doing" that benefits health insofar as this doing approximates and materialises the subject’s expression of interests, values and competences (skills ands knowledge). From this point of view, the authors try to make out where occupation
tends to in a modern occidental and capitalist society, which causes situations
that alter the state of health. Furthermore, they analyse the demands and
challenges for occupational therapists caused by this situation in the
field of mental health.
INTRODUCCIÓN La estructura de la sociedad actual ha sufrido varias transformaciones en las últimas décadas, para dar respuestas a las nuevas necesidades que los emergentes cambios de valores en la población requerían. Los nuevos valores han modificado los roles sociales establecidos hasta entonces y con ello, las formas de relaciones humanas, la organización de las instituciones sociales, entre ellas, la familia. Se ha visto como la mujer revindicaba la ciudadanía de pleno derecho, no deseando abdicar de su potencial intelectual ni de su incorporación al mercado laboral. Esta revolucionaria perspectiva ha sido favorecida por un marco histórico de post-guerra, en el que todo remanente humano era necesario para el desarrollo económico-social de las naciones implicadas. Con la incorporación de la mujer en la actividad laboral remunerada, la sociedad precisó buscar nuevas alternativas para resolver situaciones que su antiguo rol social abarcaba, tales como: la crianza de los hijos, el cuidado de los mayores, la planificación y ejecución de las funciones domésticas y otras. Además de lo expuesto anteriormente, también se aprecia la necesidad de modificar los valores acerca de la planificación familiar. Como consecuencia de tales transformaciones sociales, muchas de las tareas tradicionales efectuadas en el ámbito de la familia han pasado a ser realizadas cada vez en mayor grado por otras instancias sociales (Tezanos, 1997). Esto a su vez, ha promovido la creación de puestos laborales encargados de las nuevas demandas sociales: guarderías, centros gerontológicos, servicio doméstico, etc. Otro elemento de relevancia a tener en cuenta es el avance de la tecnología en todos los ámbitos, ya que ha supuesto una revolución en el modo de entender la vida humana. No obstante, tal avance no deja de aportar contradicciones, en la medida en que la máquina ha servido para mejorar la calidad de vida del hombre aunque, en ocasiones, también ha servido para reemplazarlo. Con este nuevo marco de existencia, el ser humano ha "redimensionado" los significados de sus ocupaciones y el profesional de la Terapia Ocupacional tiene el desafío de acompañar a ese nuevo hombre, absolutamente polifacético, en sus encuentros y desencuentros consigo mismo y con su entorno. Para ello, utiliza las ocupaciones significativas como medio de intervención para prevenir y/o minimizar la disfunción ocupacional, siendo ésta la aportación específica de la disciplina. En este trabajo se analizará cómo las ocupaciones humanas, desde las áreas de desempeño ocupacional (desglosadas en actividades de la vida diaria, actividades productivas y de trabajo y actividades de ocio), cuando son significativas para su actor, logran proporcionar un equilibrio personal y social; y cómo la pérdida de esa significación, pasa a ser alienante y un potencial factor de riesgo para la salud y la interacción con el ambiente. ACTIVIDADES DE LA VIDA DIARIA Las actividades de la vida diaria (A.V.D.) comprenden las actividades fundamentales para la supervivencia así como el conjunto de actividades que forman parte de las necesidades humanas que surgen en el transcurso del ciclo vital. "El hombre es un ser que tiene que estar inventando y creando constantemente nuevas soluciones. Una vez encontrada una solución, no le basta con repetir o imitar lo que quedó resuelto; en primer lugar, porque él mismo crea nuevas necesidades que invalidan las soluciones encontradas y, en segundo lugar, porque la propia vida, con sus nuevas exigencias, se encarga de invalidarlas"(Vásquez, 1977). Estas actividades varían de acuerdo al contexto cultural, social
y económico. En nuestra sociedad y en este momento, la mayoría
de los seres humanos realizan estas actividades de forma automática,
sin pararse a analizar el complejo entramado y la buena integración
de un gran número de componentes ocupacionales involucrados para
su adecuada realización (componentes neuromusculares, sensoriales,
cognitivos y psicosociales).
La sociedad cuestiona dichas actividades cuando estas se realizan por exceso - como el culto al cuerpo- o por defecto - cuando existe un abandono del auto-cuidado, que a su vez, produce un rechazo social y promueve la marginación. Desde la prevención, la función del Terapeuta Ocupacional
en esta área de desempeño, será concienciar al individuo
sobre sus acciones, sus ritmos naturales, la importancia del cuidado personal
para su propia autoestima y las exigencias del medio para una adecuada
interacción social. Y, en los casos en los que se haya mermado y/o
perdido la independencia en dichas actividades, se buscará la recuperación
de la misma, por medio de la implementación de intervenciones
terapéuticas, según las necesidades individuales.
ACTIVIDADES PRODUCTIVAS Y TRABAJO En las sociedades modernas el trabajo ha adquirido, cada vez más, un papel central en la vida del ser humano. La significación del trabajo para el hombre no ha sido siempre la misma, sino que ha variado en el tiempo en función del contexto histórico-cultural en que se enmarca. Una ocupación/actividad laboral significativa para el individuo está íntimamente relacionada con la motivación del sujeto para desarrollarla, el compromiso con lo que hace, la posibilidad de experimentación e innovación en el proceso, la responsabilidad que asume frente a su acción, la capacidad de toma de decisiones sobre la misma, la retribución económica y profesional, la interacción con otros sujetos, etc. En definitiva, el trabajo debería consistir en la oportunidad para el enriquecimiento personal y profesional del individuo, en la medida en que favorece la construcción de relaciones y conocimientos nuevos, desarrollados a partir de la integración de los anteriores, las experiencias vividas, la información a la que el individuo tiene acceso por la experimentación propia y ajena, por lo que lee, discute y reflexiona. Actualmente, un bajo porcentaje de la población activa refiere que el trabajo que desarrolla es percibido como una actividad enriquecedora, placentera y suficientemente remunerada. Dentro de esa minoría satisfecha con su actividad laboral habría que analizar si existe equilibrio entre el tiempo de dedicación al ejercicio de esa actividad y de los demás roles sociales y ocupaciones pertenecientes a los mismos. A continuación, se procederá a comentar diferentes factores que pueden influenciar en el distanciamiento progresivo entre el trabajador y la actividad laboral significativa, despojando al hombre de la aportación personal en su trabajo, lo que genera malestar y amenaza su estado de salud y participación social: - La superespecialización del trabajo, ha promovido una aproximación más experta en la atención de las partes, aunque con ello, ha instaurado una mentalidad reduccionista en la que se perdió la noción del todo y así, se ha mermado la comunicación y la coordinación de los individuos que participan en el proceso de producción. A su vez, el individuo se ha visto alienado en una única etapa de ese proceso, en ese tipo de trabajo se ha muerto el hombre entendido como un ser pensante, reflexivo sobre sus acciones, creativo, intercambiante con el medio físico y social. Esta forma de proceder ha invadido a todos los sectores productivos de la sociedad, dónde los índices humanos de calidad se han sustituido por variables cuantitativas de rendimiento económico. - La flexibilidad en la organización temporal de la actividad
laboral es un elemento muy importante, ya que es fundamental considerar
que ninguna actividad prolongada, durante un largo periodo, es beneficiosa
para la salud. Esto se refleja tanto en los trabajos que exigen el mantenimiento
de una determinada postura corporal, como en el trabajo de elevada exigencia
intelectual. Es necesario aumentar la concienciación de introducir
pequeñas pausas a lo largo de la actividad laboral.
- El ser humano tiene la tendencia natural de realizar comparaciones para definir sus propios parámetros de atribución de valores. Se fomenta la competitividad ingenuamente o no, desde las más tempranas relaciones sociales. En lo que se refiere al mundo laboral, estamos en un momento en el cual la carencia de puestos de trabajo dignos, promueve un funcionamiento profesional patológico que tiende a la competitividad, al individualismo, al progreso personal a costa de lo que sea. Esa forma de proceder se manifiesta entre profesionales de una misma institución/empresa, así como en la relación entre diferentes unidades del mismo lugar o incluso entre distintas centros. Este factor afecta muy negativamente al individuo en sus relaciones profesionales interpersonales, dificultando así, el intercambio de conocimientos y las intervenciones grupales que caracterizan un adecuado trabajo en equipo. Tradicionalmente, se ha asociado el binomio trabajo-salud como si se tratara de una relación causal, sin embargo los factores anteriormente citados nos hacen replantear la validez de dicho binomio. Parece que la relación entre esos términos sólo tendrá veracidad cuando el trabajo que uno realice se traduzca en algo significativo para el propio individuo. No obstante, cuando esto no ocurre, el trabajo será fuente de disminución del estado de salud. Sería aconsejable que las empresas comprendiesen la necesidad de la creación y puesta en marcha de programas de promoción de la salud de los trabajadores, con la finalidad de la disminución de factores de riesgo y prevención de la aparición de enfermedades. A seguir, se realiza una breve reseña de la evolución de programas desarrollados, en el ámbito empresarial, para promocionar la salud de los trabajadores. En Estados Unidos, varias empresas han introducido esos programas. En el año 1917, una empresa de grandes almacenes, llamada Macy’s, implementó este tipo de servicios para trabajadores con historia de abuso de alcohol. Du pont también introduce tales programas en 1940. Después de la II Guerra Mundial ha habido un crecimiento del consumo de diversas sustancias, fomentando la difusión de esos programas - de 50, en 1950, a 5000 programas, en 1981- (Sakell, 1985). Y, la empresa General Motors, en 1983, dispuso de estos programas destinados a 44000 empleados (Gavin, 1983). Varias empresas encontraron mejores beneficios (costo- efectividad) rehabilitando a buenos trabajadores en vez de despedirlos, contratar y entrenar a nuevos (Pelletier 1984). Estos programas plantean diferentes niveles de intervención:
Programas primarios:
Objetivos:Método: intervención conjuntamente con la red de dispositivos socio-sanitarios de la comunidad. A continuación, se expondrá un proyecto de salud ocupacional, realizado en Argentina en una empresa de laboratorios de cosméticos, el año 1980. Objetivo: Mejorar la producción y mejorar la calidad de vida
de los trabajadores.
Desde Terapia Ocupacional, los objetivos del proyecto fueron: - Mejorar la calidad de vida de los trabajadores, revirtiéndola a su familia y a su entorno inmediato.
- La implementación de charlas, coloquios, talleres sobre: cómo mejorar la comunicación, formas de resolver conflictos, expresión de intereses personales y colectivos y técnicas de trabajo grupal.
Los beneficios para los trabajadores fueron: - Retomada de la elección voluntaria sobre sus acciones y con ello el protagonismo de sus vidas (aumento de las relaciones interpersonales, mejora del estado de ánimo, mejor utilización de su tiempo libre, mayor cuidado con su aspecto personal).
- Reducción de accidentes de trabajo y reducción de bajas laborales, disminuyendo el gasto de contratación temporal de sustitutos, los cuales debían ser entrenados en cada puesto con la consecuente pérdida de producción.Los beneficios para el equipo que ha desarrollado el programa fueron: - Observar y constatar como se producían los cambios esperados en el proyecto.Este tipo de programas sé están aplicando en varios países del mundo, en los cuales el profesional de Terapia Ocupacional desarrolla una importante función preventiva con el fin de mantener la salud, reducir el gasto sanitario, las bajas laborales, los accidentes de trabajo. OCIO Y ESPARCIMIENTO Para poder comprender la importancia que tiene esta área en nuestras vidas, es recomendable remitirnos a las definiciones de esparcimiento: Knok. H (1998) sugiere que "el esparcimiento sucede fuera de las obligaciones del propio trabajo y proporciona la oportunidad para el deleite, relajación, recreación, crecimiento personal y logro de una meta, es conducido por la motivación interna, implica libertad de opción, y generalmente no es limitado." El esparcimiento también se asocia con evasión, descanso, diversión y liberación de tensiones. Cuenca C. M. (1996) hace referencia a que la vivencia del ocio no depende de la actividad en sí misma, ni del tiempo, ni del nivel económico, ni de la formación que posea el sujeto; sin embargo, parece que sí está relacionado con el sentido que la experiencia tiene para quien la experimenta, con lo esperado, lo querido y lo deseado. Es por ello que el ocio y el tiempo libre tienen una relación directa con la emotividad y consecuentemente, con la felicidad. El hombre es un ser activo por naturaleza y el esparcimiento cumple una función importante en las diferentes etapas de la vida. En la etapa infantil, el juego es el vehículo de aprendizaje del niño, en el cual basa sus experiencias y desarrolla habilidades, y a través de ello, se apropia del mundo. En el individuo adulto, el esparcimiento es concebido como relajación, evasión y liberación de obligaciones sociales, es una válvula de escape de las tensiones rutinarias. El anciano, una vez jubilado, dispone de mayor cantidad de tiempo para el esparcimiento, aunque él no siempre valora positivamente ese tiempo. En todo ese recorrido evolutivo, el ocio y esparcimiento debe estar encaminado al disfrute personal, pudiendo ser efectuado de manera individual y/o grupal. A nivel individual, la elección de las actividades debe realizarse de manera libre, lo que promoverá la espontaneidad de la expresión, la creatividad, la iniciativa, etc. Cuando es realizado de manera grupal, a parte de favorecer lo anteriormente descrito, beneficia la integración del individuo al medio social, la comunicación interpersonal y la socialización. En la actualidad, el ocio y esparcimiento sirven de referencia de bienestar y de calidad de vida. El individuo busca, cada vez más, aumentar su tiempo de ocio, intentando así, mantener el equilibrio con respecto al tiempo de trabajo y de las actividades de la vida diaria. De esta manera, la sociedad otorga al ocio la importancia que otrora carecía, ya que antes éste era entendido como un calificativo peyorativo cuyo significado era "la inútil utilización del tiempo". Es sorprendente la importancia social que se ha despertado con respecto a este tema, se han creado innumerables puestos de trabajo en lugares y zonas de ocio, como son: parques temáticos, bares, zonas lúdicas para niños, clubes recreativos y deportivos, cibers. Además, los colegios ofertan un mayor número de actividades extra-escolares por la continua demanda de los padres. El ocio no siempre implica una ocupación significativa, ya que en ocasiones, un individuo puede acatar la participación en una actividad debido a la presión social, y no, por una elección voluntaria. La inadecuada utilización del ocio puede implicar riesgos en la salud del individuo, produciendo sentimientos de ansiedad, frustración, pérdida de autoestima, angustia y dependencia. El Terapeuta Ocupacional, en la tradición anglo-sajona y latino-americana de la profesión, participa en el diseño y desarrollo de programas comunitarios con el objetivo de aportar la especificidad de la ocupación significativa para el fomento del ocio, la exploración y utilización de los recursos comunitarios, en definitiva, la participación social. Promoviendo así, hábitos saludables que repercuten en el equilibrio del individuo en lo que a las áreas de desempeño ocupacional se refiere. CONCLUSIONES Las personas necesitan libertad de pensamiento, de acción y de
expresión, en ausencia de las cuales la existencia deja de ser significativa
y pasa a ser alienante, disminuyendo el estado de bienestar (que trasciende
los dominios de la salud), tal como lo define la Clasificación Internacional
del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF).
BIBLIOGRAFÍA
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