ARTÍCULOS
Julio 2004
ASOCIACIÓN DE USUARIOS DE
SALUD MENTAL
POSIBILIDADES PARA EL TRABAJO REHABILITADOR DESDE LA TERAPIA OCUPACIONAL
Gabriel Sanjurjo Castelao
sanjurjo@netcom.atodavela.com
Terapeuta Ocupacional
Centro de Rehabilitación "San Lázaro"
Oviedo. Asturias. España
1) Introducción
Uno de los mayores problemas con que se encuentran los Terapeutas
Ocupacionales que trabajan en dispositivos de Rehabilitación de Salud
Mental para conseguir el mantenimiento y generalización de todas las
habilidades y conductas, sobre todo sociales, es la barrera que supone la
proyección del trabajo en la Comunidad. Estas barreras vienen
determinadas bien por la escasa penetración en entorno normalizado que
tienen las actividades, por la falta de seguimiento, la motivación de
nuestros usuarios, la permeabilidad social o simplemente por la franja
horaria de nuestro trabajo, entre otras muchas. Surgen entonces dudas
acerca de la eficacia del trabajo realizado.
Sí, es cierto que se adiestra y entrena a los pacientes, dotándolos de
estrategias adecuadas para afrontar y compensar sus déficits (comprobado
en evaluaciones posteriores). Pero después del alta, una vez que
desaparece el "paraguas asistencial", vuelven a caer en la
"rueda de la enfermedad", disminuyendo su interacción con el
entorno, el regreso de la apatía, la inactividad y el bloqueo en las
redes sociales (aparentemente conseguidas antes del alta), donde
discapacidad y enfermedad se retroalimentan consolidando el círculo
vicioso propio de los Trastornos Mentales Graves (TMG), apareciendo nuevas
recaídas, el conocido efecto de "puerta giratoria".
Siempre se ha pensado que el
objetivo último de nuestro trabajo en Salud Mental, aparte de dotar de
esas estrategias, hábitos y conductas, es asegurarnos que estas estén
encaminadas para el desempeño de roles sociales normalizados, es decir,
el último paso en la escalera de la Rehabilitación, la FUNCIONALIDAD
SOCIAL. Entendiendo esta como la plena interacción del individuo con su
medio, la integración no sólo del sujeto en la sociedad, si no del
concepto de lo social, su desarrollo práctico y sus diferentes relaciones
en el individuo.
Trata este artículo de explicar de la manera más clara posible nuestra
experiencia práctica y cómo la creación de una asociación de usuarios
puede ayudar a conseguir dicha funcionalidad.
Desde el Centro de Rehabilitación San Lázaro de Oviedo, se entiende por
parte de los profesionales, que parte del quehacer asistencial consiste en
crear todas aquellas alternativas (ocupacionales, laborales, deportivas,
residenciales, etc..) que nos puedan ayudar en nuestro trabajo asistencial
y que sean lo más normalizadoras posible y, evidentemente, dotándolas de
la mayor autonomía fuera de los Servicios Sanitarios. Es desde el
concepto de rehabilitación psicosocial comunitaria de donde parte todo el
análisis. Hay que tener en cuenta que la población a la que asistimos, y
se refiere el artículo, está incluida dentro de lo que se conoce por
Trastornos Mentales Graves (TMG), con predominio de la sintomatología
negativa (desinterés, apatía, inactividad, anhedonia, abulia,
inhibición social, empobrecimiento afectivo, etc..).
2) Los Comienzos
En el año 2.000 mientras se realizaba un curso formativo-ocupacional de
jardinería, los usuarios empezaron a mostrar incertidumbre sobre lo que
iban a hacer una vez concluido el curso. Las expectativas laborales eran
escasas y comenzaron a verbalizar "que ese iba a ser un curso como
los demás…", "organizados por los servicios de SM pero que
una vez concluido no tendría la continuidad que debería…", que
"es una lastima que te enseñen algo para después no poder
desarrollarlo…", que "mira que jardín tenemos y va a quedar
abandonado…". Todo lo que decían era congruente y estaba dentro de
la realidad. Otra vez eran los recursos asistenciales los que fallaban. La
incapacidad institucional para generar ese "continuum" en la
rehabilitación quedó constatada cuando se presentó un proyecto a Salud
Mental para continuar cuidando los jardines del Centro de Rehabilitación
y este fue rechazado "por falta de recursos económicos…". Es
entonces cuando se plantea dentro del equipo terapéutico la posibilidad
de ayudarles a crear una Asociación como instrumento para procurarse
recursos económicos y que esta Asociación fuera de usuarios (sin
familiares). Hecho este único, al menos en Asturias, y no nos constan
datos de que haya experiencias similares:
El día 18 de Agosto del 2.000
queda definitivamente constituida la Asoc. de Amigos de la Jardinería
Hierbabuena (en adelante Asoc. Hierbabuena), y oficialmente inscrita en el
registro de Asociaciones de la Consejería de Administraciones Públicas y
Asuntos Europeos del Principado de Asturias (nº 6.432. Secc 1ª).
La Asoc. tiene un carácter claramente asambleario, con renovación anual
de la Junta Directiva y habilitada para desarrollar sus actividades en todo
Asturias.
Inmediatamente procedieron a
inscribirla en el censo de entidades del Ministerio de Economía y
Hacienda para poder gestionar los ingresos.
Sus fines iniciales fueron de lo más humilde y muy relacionados con la
actividad a desempeñar:
- Mantener el jardín del
centro de Rehabilitación "San Lázaro".
- Adquirir conocimientos sobre técnicas en jardinería, mediante la
promoción de actividades formativas.
- Realizar actividades recreativas y culturales relacionadas con la
naturaleza.
- Relacionarse con otras asociaciones de jardinería.
Durante el año 2.000 el
número de socios creció hasta situarse en unos 30. Todos ellos usuarios,
excepto tres personas; El Director de Los Servicios de Salud Mental, la
Coordinadora y el Terapeuta Ocupacional del Centro de Rehabilitación
"San Lázaro".
La Asociación está abierta a todo tipo de gente, independientemente de
que sean usuarios o no de los servicios de Salud Mental (aunque en la
práctica solamente estén usuarios).
Este mismo año se consigue la continuidad (como Taller Ocupacional) de la
actividad formativa de Jardinería. Se amplía la temática hacia la
Horticultura, y fruto de esta actividad (venta de los productos de la
huerta) se comienza a generar ingresos para la Asociación. Se logra una
actividad autogestionada y autónoma económicamente de los Servicios de
Salud Mental. El dinero necesario para maquinaria, gasolina, herramienta,
semillas, etc.. sale de la propia Asociación.
3) El Desarrollo:
Durante los años 2.000/01/02 el apoyo a la Asociación fue completo desde
las Instituciones Sanitarias del Principado. Consecuencia de dicho apoyo
la Asoc. Hierbabuena pasa a formar parte de la Comisión de Participación
Ciudadana del Área Sanitaria de Oviedo, mesa en la que se deciden las
políticas sanitarias y asistenciales que se han de llevar a cabo.
Además sus miembros son requeridos para participar en diferentes foros de
debate sobre la Salud Mental en Asturias; Congresos, celebración del Día
Mundial de la Salud Mental 10 de Octubre, celebración del XX aniversario
de la Reforma Psiquiátrica en Asturias e incluso participando en cursos
de formación sobre Trastornos Mentales Severos organizados por el
Principado de Asturias.
Durante los años de 2.001 y
2.002 la Asoc. intenta darse a conocer al mayor número de personas e
Instituciones posibles, incidiendo sobre todo en aquellas relacionadas con
la discapacidad. Se entrevistan con todos los portavoces de los grupos
parlamentarios de la Junta del Principado, Consejeros e incluso con el
Presidente del Principado de Asturias.
En todos estos actos queda patente el carácter reivindicativo de la
Asoc.. Se demanda a las Instituciones más personal, dispositivos de
rehabilitación, opciones de reinserción laboral, alternativas
residenciales y de alojamiento, aumento de las actividades de tiempo libre
y ocio, y un largo etcétera... Son importantes "activistas" en
la reivindicación de sus derechos.
4) La diversificación de actividades:
Fruto de la actividad de estos años el número de socios crece de forma
paulatina. Ya no son sólo un grupo de usuarios cuyo principal interés
era mantener una actividad de jardinería y proporcionar una salida
laboral a determinados pacientes, sino que en las asambleas aparecen
nuevos temas y nuevas inquietudes. Como consecuencia de todo esto se
revisan los fines de la Asoc. y se plantean nuevos objetivos.
El 16 de abril de 2.002 se reforman estatutos, ampliando los fines y
adaptándolos a las nuevas necesidades.
- La Asoc. servirá para realizar actividades de asesoramiento,
información y apoyo social.
- Fomentar el apoyo mutuo entre los usuarios a través de un Club
Social.
Se inscribe en el registro de
Asociaciones vecinales de la Ciudad de Oviedo el 13 de Febrero de 2.003 (
nº 512).
Podríamos decir que las actividades del la Asoc se resumen en:
- Mantenimiento de actividades ocupacionales en directa relación con
los Servicios de Salud Mental.
- Integración laboral, mediante la publicitación de las ofertas de
trabajo.
- La gestión de demandas laborales así como facilitar una vía legal
para que esa integración sea posible (ya que muchos de los usuarios son
beneficiarios de prestaciones y se tienen que buscar fórmulas adaptadas
a cada caso).
- Reivindicar ante las Instituciones y opinión pública una mayor
dotación económica para los programas de Salud Mental.
- Campañas de sensibilización hacia el Enfermo Mental.
- Celebración de encuentros de usuarios ("espichas", comidas
de confraternización, etc..).
- Desarrollo de programas de rehabilitación, autonomía personal,
integración social y grupos de autoapoyo mediante el Club Social.
5) El Club Social:
Desde que se formó la Asoc. siempre se había reunido en los locales del
Centro de Rehabilitación San Lázaro, pero gracias a las gestiones
realizadas desde la Asoc., se consigue en Diciembre del 2.001 que el
Ayuntamiento de Oviedo les ceda un local en el Hotel de Asociaciones Campo
de los Patos durante unas horas a la semana, nace en ese momento el Club
Social de la Asoc. Hierbabuena. Esto fue considerado muy positivo por
parte de los profesionales ya que era otro paso más para una mayor
independencia de la Asoc., y se abrían nuevos horizontes para el
desarrollo de actividades autónomas.
El mantenimiento y la
ampliación de la red social y de apoyo es una de las necesidades básicas
a reestablecer dentro de los planes de tratamiento de los enfermos
mentales severos.
El objetivo de un club social es el de facilitar la asociación de
pacientes con problemas de salud mental y con dificultades de
socialización, de tal manera que les permita funcionar con una mayor
autonomía (de la red asistencial y de las asociaciones de familiares),
utilizar recursos normalizados para su interacción, reducir su
inactividad, así como su aislamiento y proporcionar un espacio de apoyo
social y afectivo basado en la autoayuda. Despsiquiatrizar la vida
cotidiana de estos usuarios es un objetivo asistencial y social de primer
orden.
Para ello, los pacientes se constituyen grupo formal (bajo la forma de
Asoc.), existiendo un compromiso por parte de los profesionales de Salud
Mental en el asesoramiento y acompañamiento para llevar a cabo este
proceso.
El perfil de personas usuarias
de este Club Social, es el de pacientes con patologías muy invalidantes
sobre todo en el área de la socialización; personas que han perdido toda
o gran parte de su relación con sus redes sociales naturales (amigos,
familiares, espacios laborales o de estudio) y que cuentan sólo con la
familia (no en todos los casos) y con la red de Salud Mental como recursos
de apoyo.
Las actividades a realizar en
el Club o a través de él son programadas y decididas por los propios
usuarios y van dirigidas a :
- Tener un espacio de estar y de reunión, un lugar de referencia
propio.
- Realizar actividades de ocio.
- Organizar actividades de ocio fuera del propio espacio del Club.
- Actividades dirigidas a la formación.
- Entrar en contacto con otras asociaciones.
- Mantenimiento del local.
En ese paso de progresiva
independencia y normalización se formalizan contactos con varias
Asociaciones, sobre todo con AXUNA (asoc de ajedrecistas de la Facultad de
Físicas) y con Cruz Roja Juventud. Los primeros se encargan de crear una
"escuela de ajedrez" y los segundos del acompañamiento en las
actividades programadas en el Club Social manteniendo durante todo el año
estas actividades. Es de destacar la posibilidad de contacto real con
otras asociaciones juveniles que les brinda el local compartido, ya que
fruto de estos contactos (asoc. de internautas, malabaristas, animadores,
etc.) surgen nuevas ideas y posibilidades para el Club Social ( se
realizan talleres de globoflexia, de fabricación de Bongos….). Durante
este año, 2.002, las posibilidades de realizar talleres están muy
limitadas ya que el material se tiene que pagar con las cuotas de los
asociados y con los beneficios que la Asoc. consigue a través de la venta
de los productos de la huerta, mantenida a través del taller de
horticultura/jardinería.
El Club Social pese a depender
económicamente de la Asoc. Hierbabuena está abierto a todo tipo de
usuarios independientemente de que estos sean o no socios de la Asoc., es
un espacio abierto, un lugar de encuentro fuera de las excesivas "rigideces"
asistenciales. El horario es siempre por la tarde, así se permite que
pueda acudir toda la gente que lo desee ya que por la mañana están en
Hosp. de Día, Centro de Día o en curso formativos.
Desde la Junta directiva de la
Asoc. se plantea a finales del año 2.002 la intención de dotar de un
mayor contenido a las actividades del Club Social. Para ello se solicitan
a varias asociaciones de carácter juvenil un programa desarrollado de
actividades con objeto de optar a varias subvenciones. Estas propuestas se
someten a votación de los socios en Asamblea y se presentan las más
votadas y con una mayor relación con los fines de las subvenciones
(desglosadas a continuación):
A) Subvención del
Ayuntamiento de Oviedo para programas y actividades dirigidos a grupos
sociales que precisan de atención por su situación de necesidad y/o
marginación, equipamiento y funcionamiento general. Dentro de este
apartado se les concede 1.000 € de subvención para la realización de:
1) Proyectos para la
integración social. Dentro de este apartado se desarrollan los talleres
de:
· "Conocimiento de tu entorno".
· "Enséñanos tu municipio"
· "Juegos tradicionales asturianos".
· "Fotografía en la comunidad".
· "Plantas medicinales. Recolección, secado y uso".
· "Percusión africana".
2) Proyectos para la
autonomía personal:
· "Gestión y manejo de dinero".
· "Higiene bucodental y autonomía para la gestión de
consultas"
· "Como manejarse en edificios públicos".
B) Subvención de la
Consejería de Salud y Servicios Sanitarios para programas de
información, orientación, apoyo y rehabilitación de personas con
enfermedades crónicas en el Principado de Asturias. En el año 2.002 la
cuantía fue de 1.698 € y se destinaron íntegramente a material de
jardinería. Este año se espera una cuantía similar y se destinaría a:
- "Taller de alfabetización digital".
- "Servicio de asesoría, orientación y seguimiento formativo-
laboral".
Estos son los programas
desarrollados por el Club Social en el año 2.003.
6) El funcionamiento
interno:
Como en todas las asociaciones existe una Junta Directiva encargada de
desarrollar los proyectos y de participar en todos los foros para los que
se reclame su presencia. Esta Junta Directiva está compuesta por un
Presidente, un Secretario y un Tesorero. Estos cargos se renuevan
anualmente. Si bien la capacidad ejecutiva de la Junta Directiva está
recogida en los estatutos, la tendencia, como se expuso anteriormente, es
a primar el funcionamiento asambleario, tomándose todas las decisiones en
las asambleas generales. Estas asambleas se celebran con una periodicidad
mensual y el carácter participativo de los socios en estas reuniones hace
que sea un lugar de encuentro en el que la interacción social e
integración grupal hacia una tarea objetivo sea lo principal, es un grupo
que podríamos denominar operativo. (Ver Cuadro I).

7) El papel de los
profesionales:
Desde la formación de la Asoc. se tuvo claro por parte de los
profesionales de Salud Mental de todos los aspectos que nos permitiría
trabajar con ellos y que de otra manera no conseguiríamos, sobre todo de
la generalización de conductas adaptadas y de aquellas encaminadas hacia
la autonomía personal. Todos estos objetivos han de conjugarse intentando
dotar de la mayor autonomía posible a la Asoc.. Por lo tanto, la postura
de los profesionales implicados directa o indirectamente en la Asociación
(Terapeuta Ocupacional y Trabajadora Social del Centro de Rehabilitación
San Lázaro), es sobre todo de asesoramiento, orientación y ayuda en
aquellos casos que se necesite realmente y no pueda ser complementada de
otra forma (voluntariado, presentación de subvenciones, desarrollo de
proyectos, participación en cursos). Por otro lado existe una
supervisión directa de los talleres del Club Social por parte del
Terapeuta Ocupacional.
Se constatan una serie de aspectos destacables dentro de las actividades
de la Asociación, que obligan a sus miembros a desempeñar y que pueden
ser considerados como terapéuticos y rehabilitadores. (Ver Cuadro II).
Estos objetivos son compartidos con los del Plan Individualizado de
Rehabilitación, es por ello por lo que se trabaja con los usuarios de
forma explícita, clara y directa los beneficios de acudir a las
actividades organizadas por la asociación. Se busca en todo momento la
aceptación y compromiso, y nunca la imposición ya que supondría un
modelo directivo que desvirtúa el papel normalizador de la Asociación o
del Club Social.
| OBJETIVOS GENERALES:
- Integración Social de los
Usuarios. Mediante la realización de actividades en el entorno más
inmediato y normalizador.
- Seguimiento, apoyo y soporte social.
- Aumento de la red social de los usuarios.
- Despsiquiatrización de los usuarios. Tradicionalmente amparados
en actividad institucionales.
- Reducción del estigma social del enfermo mental.
- Influenciar en las políticas asistenciales.
- Ruptura del círculo viciosos de alta- inactividad- discapacidad-
dependencia- vulnerabilidad- reingreso hospitalario. Disminuyendo el
riesgo de deterioro psicosocial marginalidad o
institucionalización.
- Aportar marco adecuado para la generalización y mantenimiento de
conductas adaptadas.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
1) Objetivos específicos de cada
programa: Integración Social/ Autonomía personal/ Servicio de,
información, orientación, rehabilitación y apoyo a enfermos
crónicos.
2) Objetivos específicos de usuarios en general:
- Integración grupal.
- Aumento de habilidades sociales.
- Aumento de la autoeficacia percibida. Posibilitando la
participación activa del usuario.
- Facilitar el desempeño de roles sociales normalizados y valiosos
para el usuario.
- Aumento de las actividades de ocio y tiempo libre.
- Aumento de la comunicación verbal y no verbal.
- Aumento en la autonomía para el aprovechamiento de recursos
comunitarios.
- Refuerzo de las Actividades de Vida Diaria
- Aumento del repertorio de habilidades de los usuarios.
- Integración laboral.
- Integración en programas formativos y ocupacionales.
3) Objetivos específicos de la Junta Directiva:
- Aumento de autonomía en las gestiones burocráticas y
económicas.
- Aumento en la autonomía para la búsqueda de recursos sociales y
comunitarios.
- Aumento de la asertividad. |
Cuadro II. Objetivos
Terapéuticos y Rehabilitadores
8) Conclusiones:
Es innegable el crecimiento que ha tenido la Asoc., tanto en número de
participantes como en actividades propuestas. Esto ha llevado a un aumento
considerable de la red de apoyo social. Referente a este hecho hemos de
considerar que la gran mayoría de nuestros usuarios (Centro de
Día/Hosp.. de Día),cuentan con una red social de referencia de no más
de 10 personas. La cifra disminuye de manera considerable cuando nos
referimos a aquellos usuarios en contacto más permanente con los
Servicios de Salud Mental (Comunidad Terapéutica y pisos de transición)
los cuales no cuentan con el soporte mínimo familiar y no tienen a más
de 1-2 personas de referencia. Es de destacar el papel que juega la red de
apoyo social como factor para la prevención de recaídas en este tipo de
población. El concepto de sistema de apoyo comunitario se define como
"red organizada y coordinada a nivel local, de personas y servicios
para asistir a personas con enfermedades mentales crónicas, a cubrir sus
necesidades y desarrollar sus potencialidades sin ser innecesariamente
aislados o excluidos de la comunidad" (NIMH, 1990).
Una de estas alternativas que debemos fomentar/crear/desarrollar es la
adecuada utilización del tiempo libre y ocio ya que en el ocio y sus
diversas prácticas se encuentra un ámbito de realización personal,
identificación, relación y socialización.
La efectiva organización de
un Programa para la Organización del Tiempo Libre y Ocio tendría un
efecto beneficioso en el desarrollo de la red de apoyo social de nuestros
usuarios.
Es pues fundamental, y así se considera dentro de la Comisión de
Rehabilitación de TMG del Área IV, proporcionar a nuestros clientes
oportunidades reales, efectivas y adecuadas a cada caso en el empleo de su
tiempo de ocio y tiempo libre:
- Reales: estableciendo los contactos o convenios, con Instituciones
Públicas, privadas, asociaciones y voluntariado necesarios para tener
esas alternativas adaptadas a nuestros usuarios.
- Efectivas: Con una continuidad en el tiempo y un seguimiento por parte
de los Servicios, si bien puede ser este indirecto, existen varias
líneas metodológicas en este aspectos (Liberman, 1986. Rodríguez,
1.997. Cañamares, 2.001).
- Adecuadas a cada caso: La adaptabilidad de este tipo de oferta y la
inclusión como una parte más de su Plan Individualizado de
Rehabilitación debe ser considerado por el Terapeuta responsable del
caso.
Diversos autores señalan los
beneficios que tienen los programas estructurados de ocio y tiempo libre
para la evolución del trastorno, reduciendo significativamente las
conductas psicóticas, dotando de sentido otros programas de
rehabilitación y mejorando la motivación y expectativas del paciente
sobre su enfermedad. Mediante estos programas se crea el marco adecuado
para la adquisición y puesta en marcha de habilidades que permitan
alcanzar una mayor calidad del ocio, facilitando en lo posible el acceso a
recursos comunitarios y la utilización placentera del tiempo libre. De
esta manera se consigue mejorar la calidad de vida del usuario.
Este tipo de actividades
facilita de una forma lúdica sin un compromiso terapéutico claro la
consecución de objetivos tan importantes como la normalización de
aspectos referidos a las Actividades de Vida Diaria, habilidades sociales
o manejo de recursos comunitarios lo cual acerca al compromiso último de
la integración social de nuestros usuarios. La posibilidad del sentido de
pertenencia a un grupo, la ruptura de la monotonía y linealidad de su
vida, junto con todos los factores anteriormente señalados influye
positivamente sobre la evolución de la patología, actuando como un
factor de protección ante recaídas. Si además este apoyo en dichas
actividades surge de los propios usuarios el valor terapéutico aumenta
considerablemente, ya que esa implicación activa en el desarrollo de sus
actividades conlleva un sentido de recuperación y de control de su vida.
Tienen una experiencia real de que pueden modificar las circunstancias que
les rodean. Si tomamos como referencia la revisión de la CIDDM-2
(Vázquez-Barquero y otros, 2.000) en la que se desarrolla la deficiencia
como patología y déficit, la limitación de la actividad como
discapacidad y la restricción de la participación como minusvalía,
entonces comprendemos de una manera clara que las actividades promovidas
por los propios usuarios actúan sobre los tres niveles, ampliando los
efectos que tradicionalmente se asocian con la asistencia psiquiátrica
institucional, en este caso recortada a los dos primeros aspectos
(patología/déficit y discapacidad). Hemos de tener en cuenta que la gran
mayoría de TMG arrastran una historia de fracaso en muchos aspectos de su
vida (familiares, estudio, laborales, interpersonales, etc..).
Otro concepto destacable es el
de relaciones sociales satisfactorias. Se comprende que no todos los
contactos que tiene el ser humano son beneficiosos, ni cuando menos
relevantes. Podemos hablar con 20 personas al día y que ninguno de esos
contactos tenga especial relevancia para nosotros. La relevancia y
satisfacción la encontramos cuando logramos una empatía y beneficio en
la relación. Cuanto más cercana a nuestra situación sea la de la otra
persona mayor empatía, esto es especialmente válido en pacientes
psicóticos (con distorsión en la percepción social), y cuanto mayor
escucha/ apoyo/ ayuda, mayor beneficio. Está claro pues que el grupo
adecuado para encontrar estos rasgos es el grupo de iguales. En este
sentido tanto la Asoc. como el Club Social actúan como un poderoso grupo
de apoyo/ ayuda mutua con la lógica movilización afectiva consiguiente.
En relación con lo anterior
merece la pena detenerse a considerar el concepto de motivación. Dentro
de la literatura psiquiátrica en los capítulos referidos a la
sintomatología negativa siempre aparece el denominado "síndrome
amotivacional", en clara relación con la anhedonia. Si yo no
encuentro placer en una actividad es verdaderamente difícil que quiera
repetirlo, excepto en las obligaciones diarias. En muchos casos en los que
indicamos a nuestros pacientes que acudan a esta o aquella actividad de
ocio fuera de los Servicios nos encontramos que su asistencia es más bien
irregular. En la mayoría de estas indicaciones se tiene la impresión de
que los pacientes acuden para "contentar" a su familia o
terapeuta , cuando hacemos el seguimiento de su participación en dichas
actividades se comprueba que esta es muy escasa, con poca o nula
iniciativa en ellas. He constatado, ya que soy el encargado de todos estos
seguimientos, que la actitud del usuario cambia radicalmente en las
actividades organizadas desde la Asoc, su motivación aumenta de forma
clara. En ello tiene mucho que ver tanto la participación activa y el
refuerzo grupal como la satisfacción afectiva en las relaciones
reseñadas más arriba. Esto influye notablemente en la comprensión hacia
el enfermo y su enfermedad por parte de las familias. Cambia la
conceptualización, no lo perciben como alguien que no tiene interés por
nada; "es un vago..", "toda la tarde está tirado en la
cama...", " no conseguimos que salga de casa...". Las
familias lo comienzan a tener en cuenta como un miembro activo en
contraposición a la pasividad con la que se asocian los TMG.
Como vemos el alcance rehabilitador de las actividades generadas por una
Asoc. de usuarios es muy amplio, abarcando casi todos los aspectos del
individuo ( se queda en el tintero el área de reinserción laboral, de
disminución de la Emoción Expresada por parte de las familias, la
habituación a nuevos espacios sociales, el aumento de habilidades
instrumentales, la relación de continuidad de cuidados entre los
Servicios de Salud Mental y los Servicios Sociales, etc.).
Es conveniente resaltar por último, el papel de nexo de unión que juega
la Asociación y el Club Social entre los Servicios de Salud Mental y la
Comunidad (en su sentido funcional, no estructural). La Asoc. se perfila
como el marco adecuado donde poner en juego y reforzar, con mínimas
exigencias, todas las habilidades requeridas para la interacción
normalizada, donde la heterogeneidad de las variables ambientales es muy
difícil de controlar. A día de hoy este marco para algunos de nuestros
usuarios toma un papel de ayuda para el mantenimiento en su entorno
(mantenedor) ya que será muy difícil el paso a otro más normalizado.
Para otros es simplemente una etapa ya que su objetivo es la integración
normalizada plena (paso intermedio). En cualquier caso cumple sobradamente
los objetivos ya que en palabras de Watts y Bennet
"El objetivo de la
rehabilitación psiquiátrica debe ser facilitar a la persona
discapacitada que haga el mejor uso de su capacidad residual en el mejor
contexto social posible".
BIBLIOGRAFIA DE REFERENCIA
- Aldaz, J.A.(1996). Esquizofrenia: fundamentos psicológicos y
psiquiátricos de la rehabilitación. Madrid. S. XXI.
- Argyle M. (1994). Psicología del comportamiento interpersonal.
Madrid. Alianza Universidad.
- Arias P., Aparicio V. (2.003). Intervención temprana y prevención de
recaídas en la esquizofrenia. Madrid. AEN.
- Cañamares, J.M.. (2.001). Esquizofrenia. Guías de intervención.
Edit. Síntesis.
- Desviat M.(1997). Psiquiatría social y comunitaria. Las Palmas.
ICEPSS.
- Espinosa J.(1986). Cronicidad en Psiquiatría. Madrid.AEN.
- García J. (1998): La Psiquiatría en la España de fin de siglo.
Madrid. Díaz de Santos.
- Gisbert, C. (2.003). Rehabilitación psicosocial y tratamiento
integral del trastorno mental severo. Asociación española de
neuropsiquiatría. Estudios.
- Labrador F.J.. (1991). Manual de modificación de conducta. Madrid.
Alhambra Universidad.
- Liberman R.P. (1993): Rehabilitación integral del Enfermo Mental
Crónico. Barcelona. Martínez Roca.
- Mayoral, F. (2.001). Funcionamiento social y esquizofrenia: Guía de
Tratamientos psicosociales. Graficas Letra.
- OMS. (1998). Clasificación Internacional de deficiencias,
discapacidades y minusvalías. Manual de evaluación de las
consecuencias de la enfermedad. Madrid. Instituto de Migraciones y
Servicios sociales 1997.
- OMS. (1992). Clasificación Internacional de enfermedades-10ª
Edición. Meditor.
- Rodríguez A., Bravo F.. (2.003). Marco general y conceptualización:
Rehab. Psicosocial y tratamiento integral del enfermo mental severo.
Madrid.AEN
- Rodríguez A. (1997): Rehabilitación Psicosocial de personas con
trastornos mentales crónicos. Madrid. Pirámide.
- Vallejo Ruiloba J.. (1993). Introducción a la psicopatología y la
psiquiatría. Barcelona. Masson.
- Watts, N. Bennet, D. (1990). Rehabilitación psiquiátrica. Teoría y
Práctica. Limusa.
|