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La
seguridad en el hogar
El
creciente papel del terapeuta ocupacional
Por Patricia A.
Miller EdD, OTR, FAOTA. Profesora adjunta deTerapia Ocupacional
Clínica y Salud Pública de la Universidad de Columbia (Nueva York). Sus
investigaciones más importantes incluyen la evaluación y el tratamiento
de la depresión en ancianos, desarrollo de programas con agencias
comunitarias para la atención de personas mayores, prevención de caídas
y la promoción de equipos multidisciplinares. Home Safety, The expanding role of O.T. Sumario
La seguridad doméstica
y evitar accidentes no es tan simple como guardar una alfombra que puede
provocar un resbalón o aumentar la iluminación. Gracias a la prevención
y a la participación de los terapeutas
ocupacionales en los servicios comunitarios, junto con otros especialistas
en salud, podemos ayudar a miles de ancianos a vivir seguros, activos e
independientes.
Durante la década
pasada, gracias a al trabajo
conjunto con los organismos comunitarios y gubernamentales responsables de
la salud y el desarrollo ocupacional de las personas mayores, fue evidente
para mí que la seguridad en el hogar es tarea de todos. En 1999, las
lesiones involuntarias fueron la sexta causa de muerte entre las personas
con edades comprendidas entre los 55 y 64 años y, la octava para los
mayores de 65 1. Las cuatro
tendencias y análisis expuestos a continuación muestran convincentemente
argumentos a favor de compartir nuestro conocimiento con otros
profesionales de la salud, diseñadores
del entorno y usuarios para promover la seguridad en el hogar. Primera: En los próximos
30 años, los ancianos en Estados Unidos pasarán del 13% al 20% de la
población y, el segmento que aumentará más deprisa será el de los
mayores de 85 años. Desde el punto de vista ético, es fundamental que
como terapeutas ocupacionales usemos nuestros conocimientos y aptitudes
para prevenir accidentes y lesiones y potenciar así el desarrollo
ocupacional y autonomía previniendo la dependencia, morbilidad, ingresos
hospitalarios y mortalidad entre los miembros de esta población tan
vulnerable. Segunda: La seguridad
en el hogar es uno de los intereses primordiales de la salud pública. En Healthy
People 2010 2 el U.S.
Department of Health and Human Services,
afirma que millones de personas quedan incapacitadas cada año debido a
lesiones involuntarias y, los más afectados son, en su mayoría, los jóvenes
y los ancianos. El coste humano al sufrir invalidez y muerte es
incalculable, el económico, asombroso. Las visitas
a los servicios de urgencias hospitalarias, la asistencia médica directa
y la rehabilitación se incrementaron en un 42% desde el año 1980 hasta
1990 con un coste anual estimado en 225.000 millones de dólares. El objetivo
general en Healthy People 2010 es “reducir los daños y los
estados de invalidez y muerte debidos a lesiones involuntarias y
violencia. Se sabe que cuesta menos prevenir que curar” 3. Las caídas
son la causa principal de lesiones y fallecimientos entre las personas de
mayores de 65 años. “Alrededor de 340.000 adultos sufren fracturas de
cadera relacionadas con caídas cada año, y se prevé que aumente hasta
500.000 en el 2040. Entre el 30% y el 50% de las personas mayores
hospitalizadas por fracturas de cadera no pueden volver a sus casas o
vivir independientemente a causa de sus lesiones.”(3) Estas estadísticas
y los costes humanos y económicos han aumentado por igual el nivel de
conciencia de profesionales, investigadores y de los responsables de política
sanitaria sobre la necesidad de material didáctico e investigación para
prevenir las caídas con el fin de cumplir los objetivos de salud pública
del país. Muchos
organismos y departamentos gubernamentales como por ejemplo, The
Centres of Disease Control and Prevention, National
Resource Center of Agging and
Injury o National Council of
Aging, han publicado material didáctico en sus páginas Web
relacionado con la reducción de las lesiones provocadas por caídas,
quemaduras producidas por incendios en el domicilio y accidentes de tráfico.
Se han tenido en cuenta ambos aspectos: modificación de estrategias y
factores de riesgo. Por lo tanto
esta información considerada en su momento por muchos profesionales de la
terapia ocupacional como propia, es ahora de dominio público como ocurre
con otros aspectos de la salud. Esto ocurre, por ejemplo, con los temas de
prevención de accidentes. Tercera: Los
terapeutas ocupacionales nos beneficiaremos al enseñar seguridad en el
domicilio a aquellos cuya tarea es atender a las personas mayores. De este
modo, demostraremos que somos los profesionales a los que hay que acudir
en busca de apoyo y experiencia, además de ser la disciplina más
adecuada para la atención de los ancianos y sus familias. Durante
muchos años, los terapeutas ocupacionales han formado parte de todos los
dispositivos asistenciales dedicados a los ancianos, ya fueran hospitales
generales, unidades de rehabilitación y cuidados especializados,
centros de día, unidades de larga estancia, y por supuesto, en
residencias de ancianos, ya fueran para ancianos válidos o asistidos.
Recientemente, la tendencia es desplazar los equipos de salud a los
domicilios de los usuarios, en donde el terapeuta tiene una clara
participación trabajando con el mayor y el entorno que le rodea. Sin embargo,
otras profesiones como la asistencia social o la enfermería han servido a
la comunidad más visiblemente y en mayor número. Nosotros seguimos
siendo desconocidos o, incluso, malinterpretados por la gran mayoría. Por
lo tanto, cuando tengamos la oportunidad de compartir nuestros
conocimientos y experiencia a través de los servicios comunitarios o al
asesorar a los distintos departamentos que requieran información sobre
los factores de riesgo en los accidentes y lesiones así como al
proporcionar sugerencias para modificar el entorno, no sólo estamos
prestando una gran ayuda a las personas mayores sino que estamos
aumentando la importancia de nuestra profesión además de dar a conocer
el alcance de nuestra disciplina. Cuarta: Es sabido
por todos los profesionales dedicados a la geriatría, que el enfoque que
hay que adoptar para el tratamiento adecuado a las personas mayores es
multidisciplinar. Debido a las complejas condiciones de comorbilidad
existentes en el anciano, una sola disciplina no puede prevenir las
lesiones y fomentar la seguridad en el hogar. Un equipo multidisciplinar
producirá mejores resultados. La
contribución exclusiva de los TO
La
singularidad de los terapeutas ocupacionales subyace en el principio básico
de la profesión que radica en la ocupación definida en Occupational
Therapy Practice Framework: Domain and Process como:
“Actividades... de la vida diaria clasificadas y organizadas,
otorgando distinto valor y significado según los individuos y nivel
cultural. Ocupación es todo quehacer de la persona, incluyendo el cuidado
de si mismo, el ocio y la contribución
a la estructura social y económica de su entorno”... (pág.CE-2)4 Los clientes
y los miembros de la familia participarán y aceptarán las
recomendaciones sobre la seguridad en el domicilio sólo si son
compatibles con sus actitudes, deseos, preferencias y valores. El cambio y
la disposición favorable a la ocupación tiene lugar, cuando la adaptación
que requiere que sea segura, ayuda a mantener los hábitos
que encajan con el concepto de uno mismo y el que se espera o desea
por parte de los seres queridos. Los
terapeutas ocupacionales pueden distinguir las demandas de actividades
específicas y las habilidades a desempeñar necesarias para participar en
los campos de ocupación más significativos para los hábitos y roles de
sus clientes. Nosotros ayudamos a los enfermos y a sus familias a
identificar y a priorizar claramente los actos y tareas de su vida diaria,
para hacer los cambios necesarios mientras se lucha por conseguir dominio
y autoeficacia. Implicando a
los clientes en su tratamiento, hemos aprendido a resolver los problemas
con una participación más plena y segura en las actividades de la vida
diaria, por ejemplo aumentando la fuerza física, potenciando la
resistencia o utilizando estrategias compensatorias. Los
terapeutas ocupacionales aumentan el autodominio de los clientes
escalonando la dificultad y la exigencia, haciendo más fácil el progreso
con el entrenamiento destinado a dominar la actividad que se necesita, se
desea o valora. Los
terapeutas ocupacionales pueden demostrar su valía explicando o
comunicando su conocimiento o punto de vista acerca del trabajo que
realizan motivando a sus clientes para modificar sus hábitos de modo que
aumente la seguridad en el domicilio Un
plan para clarificar la labor del TO
Prevención
e integración son los conceptos principales usados en este artículo para
definir el papel de los terapeutas ocupacionales en la seguridad doméstica
y para explicar cómo coincide con otras especialidades. Prevención La prevención
se divide en tres ámbitos: primaria, secundaria y terciaria.
La prevención
primaria está diseñada, a través de la consulta y el aprendizaje,
para ayudar a los miembros de la sociedad a evitar la aparición de la
enfermedad o de una afección particular. Reducir al mínimo los factores
de riesgo y recomendar cambios tanto del comportamiento como del entorno. 5-7 Este tipo de
prevención tiene elementos en común con todas aquellas disciplinas
interesadas en la eliminación de accidentes, enfermedades y discapacidad. Así, compartir los recursos educativos proporciona una oportunidad de
mejorar la base del conocimiento que puede transmitirse a la población.
Profesionales de otros campos pueden, por ejemplo, concienciar sobre la
importancia de revisar anualmente las gomas de las bombonas de gas butano,
o cambiar las bombillas de las lámparas del techo, esta podría ser una
actividad para realizar con el terapeuta ocupacional porque implica la
necesidad de tener un buen equilibrio y, posiblemente el uso de un
taburete robusto con barandilla para realizarla con toda seguridad. Otra
opción puede ser que un miembro de la familia, el encargado de la
vivienda o un vecino cambie realice esta tarea. Los estudiantes de
terapia ocupacional del primer curso de prácticas de la Universidad de
Columbia en Nueva York, han desarrollado programas de prevención junto
con los organismos comunitarios para la atención de personas mayores.
Este contacto con la terapia ocupacional condujo a varios organismos a
contratar a terapeutas como consultores y miembros en plantilla cuando
nunca antes había ocurrido así. Aquí podemos ver
unos ejemplos de los programas de prevención que los alumnos de la
facultad proponen:
Los
programas de prevención secundaria se desarrollan para personas
que han desarrollado los primeros síntomas de una enfermedad concreta y
son identificados como miembros de un grupo de riesgo de padecer lesiones,
enfermedad o incapacidad. Las
revisiones periódicas (parte de la prevención secundaria) están
enfocadas a identificar las afecciones lo antes posible, así se tiene la
oportunidad de comenzar el tratamiento o prevenir el empeoramiento. El
control de la tensión arterial, mamografías, evaluación del entorno
para la prevención de caídas a los primeros síntomas de la dolencia o
antes de que tenga lugar una lesión grave (como una rotura de cadera que
produzca invalidez como resultado de una caída), son ejemplos de prevención
secundaria. A continuación,
podemos ver algunos de los programas de prevención secundaria
relacionados con caídas puestos en marcha por terapeutas ocupacionales:
La naturaleza de
la intervención temprana en la prevención secundaria varía según la
orientación y experiencia de una disciplina en particular. Por ejemplo,
muchos especialistas aseveran que es importante para las personas mayores
disponer de buena luz en casa y recomiendan aumentar la intensidad de las
bombillas hasta 60 W. De todas formas, es el óptico o el oftalmólogo los
que recetan lentes correctoras para corregir los defectos de la vista. Por la misma razón,
es el terapeuta ocupacional el que debe ser requerido para ayudar a los
pacientes a adecuar sus demandas a los diferentes entornos. Una muestra de
esto es que nosotros típicamente ayudamos a los enfermos que tienen
dificultades para salir y entrar del baño en sus casas haciendo que
practiquen con un banco de bañera u otros elementos. La práctica produce
un dominio gradual que aumenta la confianza y la capacidad. Aunque, en
otros lugares que las personas mayores pueden visitar, los cuartos de baño
u otros aspectos del entorno difieran de los que tienen en sus hogares.
Enseñar a adaptar una bañera, sillas sin apoyabrazos, muebles de varias
anchuras y alturas, iluminación distinta, escaleras empinadas o sin
barandilla, requiere la concienciación y el entrenamiento del paciente.
En el marco de la prevención secundaria, los pacientes practican el
ejercicio ocupacional en distintos medios. Gracias a la
implicación del propio enfermo en la solución de los problemas, se logra
que interiorice la causa y su solución fomentando la capacidad y la
seguridad en el desarrollo de las actividades básicas de la vida diaria y
las actividades instrumentales de la vida diaria además de en otras
ocupaciones. Este proceso
terapéutico ayuda a las personas mayores a conciliar las tareas que
implican la adaptación y aceptación de los cambios con su propia fuerza
y limitaciones físicas así como con sus valores. Los terapeutas
ocupacionales juegan un papel crucial en la prevención secundaria de las
caídas que ha de ser aún reconocido totalmente por parte de los
organismos e instituciones. Los
programas de prevención terciaria se ponen en marcha una vez que
la invalidez ya ha tenido lugar y están diseñados para propiciar al máximo
la participación y prevenir la discapacidad. Tradicionalmente,
encontramos a los terapeutas ocupacionales ejerciendo prevención
terciaria en servicios de rehabilitación, en unidades de subagudos y
atención domiciliaria. Una de las
funciones principales de los terapeutas ocupacionales es preparar a los
pacientes para que desarrollen sus actividades de forma segura mientras
están en una institución, y después de que sean dados de alta. Los terapeutas ocupacionales pueden ayudar a los usuarios a realizar
valoraciones realistas sobre sus capacidades, que a veces ellos son
incapaces de hacer, y encontrar un equilibrio entre lo que ellos desean
hacer analizando conjuntamente los riesgos que conlleva. Por ejemplo, es
posible que los pacientes no lleguen a comprender que hablar y caminar a
la vez, siendo esta una actividad segura en un entorno familiar, es un
factor de riesgo de caídas en un hospital o en una residencia de personas
mayores o en un entorno desconocido. Uno
de los campos de prevención terciaria de los terapeutas ocupacionales es
la atención domiciliaria en donde el terapeuta se desplaza al domicilio
del usuario valorando el entorno y las actividades que va a desempeñar
dentro de este, con el objetivo de asesorar y entrenar al usuario para que
sus actividades sean seguras y satisfactorias. Realizando
recomendaciones a nuestros clientes de prevención terciaria sobre
prevención primaria y secundaria es un reto humano y potencialmente
rentable. El porcentaje de caídas en los hospitales sigue siendo más alto que en la
comunidad. En las residencias de ancianos más del 50% sufre alguna caída
con lesiones al año a pesar de que muchas de ellas son predecibles y
evitables. 8 Compaginar elementos de la prevención primaria y
secundaria en la prevención
terciaria reducirá las caídas que se producen en las instituciones y
puede llevar a una mayor seguridad en la comunidad. Los TO tienen un
lugar en la prevención primaria ayudando a los miembros de los equipos de
los centros hospitalarios a
crear un método de clasificación de riesgo de caída (mínimo, medio y máximo)
en los dos primeros días de hospitalización. Recomendar cómo y
cuándo hay que reducir o eliminar las limitaciones para proporcionar un
ambiente menos restrictivo, manteniendo siempre la seguridad, es una de
las claves en el tratamiento y un reto que tienen los terapeutas en las
reuniones con el equipo sanitario. Si
los enfermos recién ingresados en un centro hospitalario reciben la
orientación relativa a su nuevo entorno, muchas caídas podrían
evitarse. Sin ir más lejos, mostrar la diferencia de altura que una cama
de hospital tiene comparada con las de sus casas, enseñar a pedir ayuda
para realizar sus actividades diarias dado el comportamiento distinto del
cuerpo después de las enfermedades agudas y calzar al paciente antes de
pasarle de la cama a la silla o al servicio, forman parte de la prevención
primaria (riesgo no apreciable) y secundaria (riesgo identificado). Una
buena evaluación de la percepción del paciente sobre su fuerza y
limitaciones en el desarrollo seguro y cómodo de las actividades de la
vida diaria básicas e instrumentales en sus hogares es parte de un
acertado cuidado preventivo. La investigación
es necesaria para demostrar la eficacia en estas intervenciones. Integración
en la comunidad
A pesar de
la certeza de la relación directa existente entre el confinamiento en
casa y morbilidad, depresión y aumento de la mortalidad, el sistema
estadounidense de salud no se ocupa de los gastos generados por los
terapeutas debido al tratamiento domiciliario en el marco de la prevención
secundaria. Sabemos,
gracias a los estudios realizados que lo demuestran, que la socialización
reduce la morbilidad y aumenta la calidad de vida de los ancianos 9,10
y, por esta razón, muchos de nosotros comprobamos con frustración y
desmoralizados como los pacientes siguen apegados a sus casas tras nuestra
intervención. Con nuestra
formación tanto en los aspectos físicos como de la conducta humana
orientada a la rehabilitación de la ocupaciones, somos los profesionales
más adecuados para realizar la integración de los mayores en la
comunidad. Creo que los
proyectos de reintegración de los mayores deben ser conducidos a través
de acuerdos con los responsables de los programas académicos de terapia
ocupacional y con aquellos que ya ejercen su profesión junto con los demás
docentes y organismos al servicio del anciano. Se necesitan
más proyectos de investigación para demostrar que sacar a los enfermos
de sus casas e integrarlos en la sociedad reduce realmente la dependencia,
morbilidad y los costes médicos. Apoyar la
reintegración como objetivo del ejercicio de la terapia ocupacional está
fuertemente respaldado por Healthy
People 2010-Objetives for Improving Health.2 Conclusiones
El conocimiento
sobre la seguridad en el hogar es cada vez más crítico dado que las
personas mayores viven más tiempo en condiciones de comorbilidad
y de precariedad creciente. Desde el
punto de vista de la salud pública, el coste humano y económico
producido por las lesiones involuntarias es sorprendente y necesita una
reducción a través de diversas acciones. En el marco
de la prevención primaria, secundaria y terciaria, los terapeutas
ocupacionales tienen la posibilidad de clarificar y articular sus roles fácilmente.
Incluso solapada con otras disciplinas en la prevención primaria. Nuestra
preparación especializada ha de ser parte de todos los niveles de
prevención si se han de llevar a cabo los objetivos de eliminar y reducir
accidentes, lesiones y promover la seguridad en la comunidad. Bibliografía
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